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Montevideo, 22 de diciembre de 2008

El día 12 de diciembre pasado, integrantes de organizaciones sociales, ambientales, productores rurales y ciudadanos de distintas zonas del país afectadas por plantaciones forestales, se reunieron en Montevideo para intercambiar experiencias y denunciar la acumulación de impactos socio-ambientales que genera el modelo forestal agroindustrial.

Los temas vinculados a la concentración y extranjerización de la tierra, las dificultades que enfrentan la pequeña y mediana producción rural así como el acceso a la tierra y la pérdida de fuentes de agua fueron centrales en el debate.

En relación a la tierra, desde la perspectiva de la soberanía alimentaria, los participantes de la reunión manifestaron la urgencia de frenar el avance del actual proceso de concentración y extranjerización, del cual la expansión del sector forestal es uno de sus principales responsables. En tal sentido, como una de las alternativas de lucha se manifestó el apoyo a la Iniciativa de Reforma Constitucional que plantea que la propiedad inmueble rural podrá adquirirse por personas jurídicas estatales o por ciudadanos naturales o legales, estableciendo la ley el máximo que podrá adquirir cada ciudadano. En tanto, y a los efectos de promover una acción inmediata frente a esta problemática, se manifiesta el apoyo al Proyecto de Ley que fuera recientemente presentado por la Comisión Nacional contra la Extranjerización de las Tierras Uruguayas, a los parlamentarios de todas las bancadas, para declarar la moratoria a la venta de tierra a extranjeros no residentes (sea persona física o jurídica), y a los nuevos emprendimientos forestales, con vigencia hasta el 25 de octubre de 2009.

Considerando que se ha ingresado en un proceso de cambio climático donde la sequía pasa a formar parte de la dinámica ambiental de la región, se denunció que la forestación agudiza la vulnerabilidad a la misma afectando gravemente los pozos comunes, artesianos y otras fuentes de agua que son alimentadas por las capas freáticas, y compromete la continuidad de los cursos de ríos, arroyos y cañadas. Como consecuencia inmediata, impacta negativamente en la población y la producción rural.

Por otra parte, en compás con las "políticas de buen relacionamiento con la sociedad" que promueven las empresas forestales y celulósicas, el gobierno habla del "silvopastoreo" como el modelo de integración de "la vaca y el árbol". Pero el modelo de monocultivo a gran escala que aplican las empresas forestales en el campo uruguayo es un modelo que ha comprobado acelerar la exclusión rural. Por lo tanto, el silvopastoreo, además de ser una etiqueta vacía y una forma de continuar la actividad y expansión forestal, es una estrategia para ocultar la pérdida de soberanía alimentaria que se encuentra asociada a la falta de políticas responsables para atenuar el éxodo rural.

Entre las denuncias presentadas por productores rurales participantes de la reunión se señaló que la escasez de pastos en calidad y cantidad suficiente en la plantación no asegura el engorde del ganado, con lo cual la plantación se utiliza prácticamente "como galpón". Otras de las denuncias realizadas se refirieron al aumento del precio de la renta para el silvopastoreo, transformándose en un elemento que se suma a la exclusión ya mencionada, atentando contra la rentabilidad ganadera. Finalmente se señaló que la dificultad de arrear el ganado que tiende a esconderse en la forestación obstaculiza el cumplimiento de los programas sanitarios previstos por exigencia nacional e internacional, en especial la vacunación contra la aftosa.

Apenas tres empresas transnacionales (Botnia, Ence y Weyerhaeuser) son dueñas de al menos 520.000 hectáreas de tierras, de las que han desplazado a pequeños productores rurales y productores familiares lesionando gravemente la identidad cultural y territorial. Los volúmenes comprometidos de empleo no se cumplen, mientras el desenfrenado proceso tecnológico compromete aún más la continuidad de los actuales. Río Negro constituye un caso emblemático de la mentira del modelo forestal celulósico: con una enorme masa forestal y una fábrica de celulosa de última generación, es el departamento que registra el mayor nivel de desempleo del país.

Las empresas forestales ponen en jaque la posibilidad de alcanzar un Uruguay productivo con justicia social, donde la tierra y el agua sean elementos centrales de la soberanía territorial y alimentaria. Bajo la lógica de la máxima ganancia, cada hectárea de tierra y cada arroyo que pasa a manos de las forestales va en detrimento de nuestra soberanía alimentaria.

Existe profusa documentación de los impactos de las plantaciones forestales sobre el agua, el suelo, la vegetación, la fauna, la familia rural y el empleo -falta de agua, plagas de jabalíes y zorros, desaparición de la identidad del lugar, precarización del trabajo. A eso se agrega que este modelo productivo trae aparejado el uso de agrotóxicos en toda la cadena productiva, agravando aun más los impactos.

Es necesario arrancar el velo de la mentira: lejos estamos del Uruguay natural. Nuestro país se encuentra a esta altura en un proceso de degradación socio-ambiental progresivo fruto esencialmente de la falta de voluntad política para implementar un modelo productivo incluyente y participativo y con bases en una visión diferente de uso y conservación sostenible de los distintos bienes y servicios de nuestro ambiente.

Conforme avanza el modelo forestal aumentan sus impactos, pero también crece la conciencia ciudadana sobre los mismos, que liberándose del chantaje del empleo y el desarrollo se suma a la resistencia en sus diversas formas.

Los participantes de la reunión hacen un llamado urgente a suspender la forestación y exhortan a que el problema de la tierra, su tenencia y la producción familiar ocupe un lugar central en las agendas de todos los partidos políticos. www.ecoportal.net

Firman:

- Alicia Borges, Comisión Nacional contra la Extranjerización de las Tierras Uruguayas
- Alvaro Moraes, CAxTierra
- Ana Domínguez, Programa Uruguay Sustentable e Investigadora de la Facultad de Ciencias
- Ana María Janavel, pequeña productora rural
- Carlos Céspedes, Doctor en Ciencias Agronómicas
- Carlos Perez Arrarte, CIEDUR
- Comisión Nacional en Defensa del Agua y la Vida
- Daniel Campanella, MADUR y Grupo de productores y vecinos de Libertad
- Delia Villalba, ambientalista de Fray Bentos
- Diego Henderson, productor rural, integrante del Movimiento Nacional en defensa de la Tierra e integrante de la Asociación Nacional de Colonos
- Elizabeth Díaz, Grupo Guayubira
- Guillermo Macció, productor rural, Sociedad Ecológica San Gabriel
- Gustavo Piñeiro, Licenciado Geólogo
- Jorge Rochón, Asociación Agropecuaria de Tarariras
- José Luis Protti Rey, Técnico en Gestión de Recursos Naturales y Desarrollo Sustentable
- Juan Carlos Borgogno, Uruguay Natural Multiproductivo (UNAMU)
- Julio Castillo, Intersocial Salinas
- Lilián Martínez, MADUR y Grupo de productores y vecinos de Libertad
- Luis Alberto Facchin, pequeño productor rural
- Marcel Achkar, Programa Uruguay Sustentable e Investigador de la Facultad de Ciencias
- Marcelo Racchetti, Ingeniero Agrónomo, Unión de Vecinos Puerto La Paloma
- María Isabel Cárcamo, RAPAL-Uruguay
- María Panzacchi, Comisión Nacional contra la Extranjerización de las Tierras Uruguayas
- María Selva Ortiz, REDES/Amigos de la Tierra-Uruguay
- Mónica Litovsky, Grupo Guayubira
- Néstor Perdomo, CAxTierra
- Oscar Galli, REDES/Amigos de la Tierra-Uruguay
- Oscar Oudry, Centro Emmanuel
- Pablo Martínez, Movimiento de chacreros del ejido de Mercedes
- Raquel Núñez, Grupo Guayubira
- Ricardo Carrere, WRM
- Ricardo Rodríguez, Biólogo
- Teresa Pérez, WRM
- Washington Lockhart, Movimiento de chacreros del ejido de Mercedes
- Wladimir Sawchuk, Movimiento por la Tierra
 
 

www.ecoportal.net/content/view/full/83423

Por Aurelio Suárez Montoya

Es, en últimas, una contribución para construir entre todos una Nueva Democracia. Con otros valores sociales, venidos de raíces ancestrales, pero pensando en el futuro de la Nación y cuya aplicación real exige otro Estado, por lo cual los cancerberos del establecimiento los acusan de subvertir el orden e invocan a que se les reprima.

A la hora de los balances finales se usa definir el personaje del año. Analistas, medios de comunicación y distintos centros seleccionan, acorde con el impacto de los hechos acaecidos o con la concordancia de estos con los fines que las distintas instituciones persiguen, a quien o a quienes representen una enseñanza para la sociedad o que con su ejemplo marquen rumbos hacia delante. Al mirar en retrospectiva los acontecimientos, bastantes calamitosos por cierto, la escogencia para 2008 no resulta fácil.

Sin duda, tiene máxima relevancia el "infarto neoliberal", con epicentro en Wall Street, que hizo una ruptura -con secuelas todavía incalculables- en el ciclo de "crecimiento económico" que terminó con el estallido de la burbuja especulativa plena de toda suerte de pirámides.

Y, concomitante con esto, la derrota casi sin precedentes del partido republicano en Estados Unidos y el recambio que conlleva en nuevas políticas en el firme propósito bipartidista norteamericano de conservar la hegemonía. Contradicciones entre Europa y la Superpotencia, el ímpetu con que China, India y Rusia pujan por mayor influencia global, que envuelve el control físico de fuentes de energía y de materias primas; y, así mismo, eventos en América Latina, incluido Colombia, con su compleja y dramática situación, sobresalen como sucesos que delinean nuevos desarrollos del acontecer para los tiempos venideros.

La realidad nacional inmediata brinda, en medio de todo, un modelo digno de resaltar. En las retinas de millones de colombianos persisten las imágenes de decenas de miles de indígenas marchando por las carreteras de Colombia, desde el Cauca y todos los resguardos del país. En Minga. El observador común supone que fue un acto de protesta pública y pacífica por reivindicaciones étnicas, que es también una de las versiones oficiales, la amable. La otra, la que el gobierno prefiere, y con la cual justificó su crueldad contra la Minga, fue calificarlo como acto "terrorista", añadiendo una dosis de racismo. Son "los hijos de Quintín Lame", dijo Francisco Santos.

No obstante, y por eso la Minga es el personaje 2008, la propuesta indígena, difundida en decenas de documentos (que hay que leer), trasciende sus territorios, su Pacha Mama. Es un mensaje de dignidad y solidaridad para todos los colombianos, de unidad nacional en torno a lo que proponen como puntos de unificación. Es, en últimas, una contribución para construir entre todos una Nueva Democracia. Con otros valores sociales, venidos de raíces ancestrales, pero pensando en el futuro de la Nación y cuya aplicación real exige otro Estado, por lo cual los cancerberos del establecimiento los acusan de subvertir el orden e invocan a que se les reprima.

¿No une al 90% de los colombianos la prédica por un nuevo modelo de desarrollo cuando el vigente, el del "libre comercio", el de los TLC, está explotando en átomos? ¿Sólo cobija a los pueblos indígenas el que se reverse la "legislación de despojo", entre las que fácilmente podría incluirse no sólo el Estatuto Rural sino también las privatizaciones y los megaproyectos expulsores de miles de familias, entre otros? ¿Es exclusivo de esas comunidades demandar protección frente a un régimen que está mancillado, y más todavía en su condición de autoridad, con miles de casos criminales de sus agentes contra la población civil?¿ Compete apenas a los indios demandar que Colombia tenga una agenda propia, no dictada por extraños; en otras palabras, que ejerza su soberanía?

La Minga eleva a un plano superior la movilización social, la cual en muchos casos se limita a los reclamos particulares de los sectores. Ojalá, "como palabra que camina", los puntos de la Minga se difundan por toda la geografía nacional. No es sólo una marcha, es un proceso que apenas inicia.

Si bien estos puntos de cohesión son la cara visible de la Minga, el mensaje encubierto de libertad, dignidad y solidaridad que inculca es aún más fuerte. La crítica reiterada a los movimientos sociales, que no "aportan", se derrumba ante la Minga. Ella es, ante todo, una propuesta de un mundo antípoda al neoliberal del individualismo, "del sálvese quien pueda", y propala que la mala fortuna de una persona no es una buena noticia para las demás.

El cotejo de esta visión con la de los linces de Financial District, no resiste análisis. Ni tampoco cuando se confronta, como en el consejo comunal en La María, el estilo del gobernante, que recurre al truco politiquero, con la verdad firme y clara que salía de la voz de consejeros y consejeras indígenas. Una diferencia antagónica, que se verá más en tanto crezca su lucha; la cual, como dice el himno del pueblo Nasa, será "hasta cuando se apague el sol".

www.servindi.org/actualidad/6269

En un encuentro realizado el día 12 de diciembre, en Montevideo, organizaciones sociales y productores rurales discutieron acerca de la concentración y extranjerización de la tierra, las dificultades que enfrentan la pequeña y mediana producción rural, el acceso a la tierra y la pérdida de fuentes de agua. Los participantes denunciaron los impactos de las plantaciones forestales sobre el agua, el suelo, la vegetación, la fauna, la familia rural y el empleo.

La declaración del encuentro hace un llamado a suspender la forestación y demanda al gobierno la solución del problema de la tierra, su tenencia y la producción familiar. En el documento, reiteran el apoyo a la Iniciativa de Reforma Constitucional que plantea que la propiedad inmueble rural podrá adquirirse por personas jurídicas estatales o por ciudadanos naturales o legales, estableciendo la ley el máximo que podrá adquirir cada ciudadano.

Además, manifiestan apoyo al Proyecto de Ley que fuera recientemente presentado por la Comisión Nacional contra la Extranjerización de las Tierras Uruguayas, a los parlamentarios de todas las bancadas, para declarar la moratoria a la venta de tierra a extranjeros no residentes (sea persona física o jurídica), y a los nuevos emprendimientos forestales, con vigencia hasta el 25 de octubre de 2009. 

Según las organizaciones, la forestación agudiza la vulnerabilidad a la misma afectando gravemente los pozos comunes, artesianos y otras fuentes de agua que son alimentadas por las capas freáticas, y compromete la continuidad de los cursos de ríos, arroyos y cañadas. "Como consecuencia inmediata, impacta negativamente en la población y la producción rural", señala la declaración.

Los participantes consideran que el modelo de monocultivo a gran escala que aplican las empresas forestales en el campo uruguayo es un modelo que ha comprobado acelerar la exclusión rural: "Por lo tanto, el silvopastoreo, además de ser una etiqueta vacía y una forma de continuar la actividad y expansión forestal, es una estrategia para ocultar la pérdida de soberanía alimentaria que se encuentra asociada a la falta de políticas responsables para atenuar el éxodo rural". 

De acuerdo a la declaración, solamente tres empresas transnacionales (Botnia, Ence y Weyerhaeuser) son dueñas de al menos 520.000 hectáreas de tierras, de las que han desplazado a pequeños productores rurales y productores familiares lesionando gravemente la identidad cultural y territorial. Esas empresas no han cumplido las promesas del empleo.

"Las empresas forestales ponen en jaque la posibilidad de alcanzar un Uruguay productivo con justicia social, donde la tierra y el agua sean elementos centrales de la soberanía territorial y alimentaria. Bajo la lógica de la máxima ganancia, cada hectárea de tierra y cada arroyo que pasa a manos de las forestales va en detrimento de nuestra soberanía alimentaria", destacan

www.adital.com.br/site/noticia.asp?lang=ES&cod=36666

(Bolpress y agencias).- La erradicación del flagelo constituye un gran acontecimiento en la historia republicana de la nación, destacó el ministro de Educación Roberto Aguilar, en tanto que el coordinador nacional de la campaña educativa Benito Ayma aseguró que más de 819 mil alfabetizados adquieren un arma para nunca más ser engañados en la vida.

Según la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, Ciencia y Cultura (UNESCO), un país es declarado Territorio Libre de Analfabetismo cuando 96 por ciento de las personas mayores de 15 años saber leer y escribir.

En 33 meses de trabajo y con una inversión de 36,7 millones de dólares, 819.417 bolivianos aprendieron a leer y a escribir en los 327 municipios y 112 provincias de los nueve departamentos del país con el método audiovisual cubano "Yo sí puedo", que ya alfabetizó a unas 3,6 millones de personas en 28 países.

Un contingente de 46.460 facilitadores y 4.999 supervisores cubanos, venezolanos y bolivianos establecieron 28.045 puntos de alfabetización y llegaron hasta remotas comunidades sin electricidad llevando equipos para garantizar las clases. Instalaron 8.350 paneles solares y entregaron 212 mil anteojos a ciudadanos con discapacidades visuales.

El programa de alfabetización en Bolivia benefició a ciudadanos ignorados y marginados por anteriores gobiernos, aseguró el coordinador Benito Ayma. Las mujeres representan más del 70 por ciento de los beneficiados. Casi 30 mil personas aprendieron a leer y escribir en quechua y aymara.

Juntos superamos los obstáculos para cumplir la tarea encomendada por el líder histórico de la Revolución cubana Fidel Castro y por el Presidente Evo Morales, señaló el jefe de la misión educativa de la Isla Javier Labrada. Los colaboradores Roberto Lago, Milagro Velasco y Carlo Preval narraron sus vivencias y resaltaron el empeño puesto por un niño de ocho años para alfabetizar a 14 ciudadanos.

El agradecimiento de los alfabetizados es el mejor premio para facilitadores, profesores y colaboradores cubanos y venezolanos, resaltó Ayma, y recordó que en comunidades y urbes la gente lloró de alegría porque jamás pensó en "hacer hablar un pedazo de papel".

 

www.servindi.org/actualidad/6223

Las demandas al gobierno central no cesan. Esta  vez es el turno de  la Junta Nacional de Usuarios de los Distritos de Riego del Perú (JNUDRP) que agrupa a un total de 1'584,368 agricultores de  diferentes partes del país , que hoy realizará una movilización a nivel nacional  denominada "Marcha de los Cuatro Suyos", para solicitar la aprobación del proyecto de la nueva Ley de Aguas y la derogatoria del Decreto Legislativo 1081 que crea el Sistema Nacional de Recursos Hídricos.
En diálogo con EXPRESO el representante de la JNUDRP, Enrique Málaga, sostuvo que se llegó a esta decisión en reunión de asamblea  realizada el pasado 28 de noviembre, en la que 80 dirigentes de las diferentes  juntas de usuarios a nivel nacional y acordaron realizar esta movilización ante la indiferencia del gobierno por atender sus demandas y  la falta de un real apoyo el agro nacional. 

"Los más de un millón y medio de agricultores del Perú  nos sentimos burlados, ante la indiferencia y lentitud  del Ministerio de Agricultura y del Ejecutivo por resolver los temas que planteamos desde junio de este año. Incluso firmamos dos actas de compromiso el 25 de junio y el 5 de setiembre pero no ha pasado nada", indicó al  tiempo de señalar que los agricultores de diferentes regiones llegarán a Lima para participar de la marcha que concluirá en el Congreso de la República donde tienen previsto dejar un documento.    A su turno el presidente de la Junta de Usuarios del Valle de Tacna, Claudio Ayca Téllez, quien confirmó la participación  de los agricultores tacneños en la marcha, sostuvo que además de la derogatoria de la iniciativa 1081 que pretende privatizar el recurso hídrico solicitarán dejar sin efecto el Decreto Supremo  021.La concentración para la movilización  se iniciará en el Campo de Marte a partir de las 6:00 am hasta las 9:30, desde donde las delegaciones se desplazarán por la Av. 28 de julio, Garcilaso de la Vega, La Colmena y Abancay hasta llegar al Congreso.  JEANETTE PéREZ OSORIO

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