IPDRS Logo VISITA NUESTRO
NUEVO SITIO WEB
Actualidad

 

 

 

 

Posts @IPDRS

Qué pasa

Ayer se re-conformó el Congreso Democrático del Pueblo en Asunción, una histórica plataforma con más de 30 organizaciones de distintos sectores de la sociedad paraguaya. El elemento común es el rechazo a las políticas privatistas del gobierno de Horacio Cartes y la construcción de una alternativa nacional que anteponga el bienestar de la poblacón al beneficio de un reducido sector empresarial.

En una jornada de análisis, reivindicaciones y debate se oficializó ayer domingo el re-nacimiento delCongreso Democrático del Pueblo. Se trata de una plataforma que será una herramienta centralizadora de lucha de los sectores sociales de Paraguay frente al endurecimiento de las políticas neoliberales que el gobierno intenta endurecer.

Alrededor de 1.300 delegadas y delegados de distintas organizaciones, colectivos y comunidades participaron ayer de la re-fundación de la instancia, que en 2002 logró revertir la venta de empresas estatales a conglomerados privados.

 

Por segunda vez en Cochabamba se reunieron Directores de investigación e investigadores de universidades del sistema boliviano, dentro el marco del Programa de Investigación Aplicada en Mitigación y Adaptación al Cambio Climático (PIA-ACC), una iniciativa de la Universidad Mayor de San Simón, la Universidad Mayor de San Andrés y el apoyo de la Cooperación Suiza, con el objetivo de promover y fomentar investigación aplicada para la adaptación al cambio climático en la región andina de nuestro país, con la creación de un fondo concursable para proyectos de investigación que serán 40 en primera instancia.

En una pasada reunión desarrollada el mes de diciembre del pasado año también en San Simón, investigadores de universidades lograron acercamientos para definir en cuál de las cinco áreas podrían trabajar, en esta ocasión participan actores y organizaciones sociales quienes aportaran con respuestas al cambio climático a través de un dialogo de saberes y la investigación participativa, que contribuyan a generar conocimientos dirigidos aumentar la resistencia de poblaciones de la región andina del país más vulnerable a los impactos extremos y graduales del cambio climático.

Un grupo de indígenas ayoreo se desplazó desde el Chaco paraguayo, en el norte del país, hasta Asunción para pedir al Gobierno que no realice prospecciones geológicas en el Cerro León, un área protegida que es parte de su "hogar y cultura" y donde viven algunos de sus familiares en aislamiento voluntario.

El Cerro León está integrado dentro del Parque Nacional Defensores del Chaco, que ocupa cerca de 780.000 hectáreas, y en esa área el Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones de Paraguay (MOPC) planea realizar prospecciones geológicas con "fines de investigación científica".

En una entrevista a Efe, los ayoreos reivindicaron que el Parque forma parte de su "tekohá", un término que en la lengua guaraní quiere decir "territorio", como noción de "tierra" o "espacio vital", y no en el sentido jurídico de propiedad legal de un lugar.

Además, han constatado que el parque es la zona por la que transitan grupos de ayoreos no contactados, lo que los convierte en el último pueblo indígena americano aislado fuera de la Amazonía.

Tres dirigentes shuar han sido asesinados en los últimos cinco años en la Amazonía ecuatoriana. Bosco Wisuma, profesor y líder antiminero, murió mientras protestaba en defensa del agua en Macas; Freddy Taish falleció en un enfrentamiento con militares que hacían un operativo en la provincia amazónica de Morona Santiago; y, el 2 de diciembre de 2014, José Isidro Tendetza, conocido por su lucha contra el proyecto minero Mirador, fue encontrado estrangulado con una soga azul en el río Zamora, tras haber desaparecido durante cinco días.

No hay que investigar demasiado para entender por qué los asesinaron. Los tres representan eso que la Constitución reconoce como derecho, pero que incomoda a las empresas mineras y a los gobiernos pro minería: la resistencia indígena.

Unas cosían con lana sobre sus anacos. Otros desgranaban mazorcas o comían granos sobre el patio de tierra de la casa comunal de Cecel Grande, en la parroquia rural Licto, en Riobamba, mientras los miembros de la Junta Parroquial hablan al micrófono en la sesión del 11 de enero pasado sobre el presupuesto anual.

“¿Por qué se destinan $ 32 mil para una camioneta si hay otras necesidades?”, dice la vocal Ana Taday a sus otros coidearios del movimiento oficialista AP que dominan la Junta. Los presentes sentados en filas frente a la mesa directiva atinaron a aplaudir.

Este es uno de esos momentos cuando las bases, el indígena de a pie, tienen contacto con su dirigencia en las comunidades. Y es cuando en el caso de Licto se evidencia también la división existente. Los dirigentes oficialistas hablan de obras como la unidad educativa del milenio ofrecida para esta parroquia, sin concretar fecha por parte del Ministerio de Educación. Y los que se oponen al régimen, en cambio, reclaman obras básicas como proyectos de riego.

Joomla! Debug Console

Session

Profile Information

Memory Usage

Database Queries