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Colombia

Un menor wayuu de dos años falleció este martes en la clínica Reina Catalina, de Barranquilla. Las causas de la muerte estarían asociadas a un cuadro de desnutrición. El niño, quien estaba internado en el centro de salud desde hacía un mes, vivía en Maicao, La Guajira, en un asentamiento indígena conocido como Ranchería Caliente. Había llegado a la capital de Atlántico con ocho kilos de peso corporal.

Mientras tanto, Eduin López Fuentes, director del ICBF en La Guajira, informó que tres indígenas del corregimiento Monguí fueron trasladados a la Clínica Nuestra Señora de los Remedios. Los dos menores de edad presentaban cuadros de desnutrición y el padre de los niños también tenía quebrantos de salud.

Según el Instituto Nacional de Salud, este año en Colombia se han notificado 42 muertes en menores de cinco años por diferentes patologías, que registran desnutrición como uno de los diagnósticos. La Guajira, Magdalena, Meta y Tolima registran el 47,6% de los casos.

Ciénagas que parecen charcos, escasez de peces, ganado sin potreros y siembra en vilo por falta de lluvia: el fenómeno climático El Niño ha hecho estragos en los humedales del norte de Colombia.

Al atardecer en el municipio de San Marcos, departamento de Sucre, en el límite entre las sabanas de la región del Caribe y los humedales de La Mojana, se ve la tierra agrietada por la fuerte sequía que desde hace meses golpea a la zona.

Una canoa que ya no flota, solitaria en medio de un pantano seco, muestra el déficit hídrico que vive la región. Vacas muertas en los campos mustios dan cuenta de la gravedad del problema en el valle de San Jorge, entre los ríos San Jorge y Cauca.

"Nosotros vivimos del agua. Pero el río San Jorge tiene dos metros de cauce, ha bajado demasiado. Y el río hoy no alimenta la ciénaga", dice a la AFP Islan Gil, oriundo de San Marcos.

La Organización Nacional Indígena de Colombia (ONIC) y el Consejo Nacional de Paz Afrocolombiano (CONPA) anunció el posicionamiento de la Comisión Étnica para la Paz y la Defensa de los Derechos Territoriales para salvaguardar los derechos territoriales y colectivos de las poblaciones étnicas en el proceso de negociación e implementación de los acuerdos de paz.

La comisión conformada por autoridades de pueblos Indígenas y afrodescendientes será la instancia técnica nacional, autónoma, plural, decisoria, participativa, permanente y de autorepresentación de los pueblos y organizaciones indígenas y afrodescendientes que trabajan por la construcción de la Paz.

La decisión se adoptó en un reflexión interna del movimiento social realizada el 7 de marzo de cara a la participación en el proceso de negociación de paz en La Habana (Cuba). A continuación reproducimos el comunicado de la Comisión Étnica:

Concesiones a privados que arrojan desechos contaminantes producto de la agroindustria y tala de árboles indiscriminada en su cuenca, son los factores determinantes en la progresiva disminución en el nivel del río más importante del departamento del Cesar, el Guatapurí. La ola de calor de los últimos días puso en evidencia la situación. 

“Bajando desde lo alto de la sierra, majestuoso  nos baña el Guatapurí”, versa la letra de la canción del compositor Nicolás Maestre Martínez, ’El rey del Valle’. Hoy solo queda el nombre del río porque su caudal desapareció casi en por completo. 

“Recuerdo que al meter mis pies en el río sentía tocar la sierra”, comentó Cesia Morales, estudiante de Sociología de la Universidad Popular del Cesar. “Uno llegaba al río y experimentaba una sensación de frescura, hoy hay que buscar refugio del sol en otras zonas”. 

A 15 kilómetros del municipio de El Copey, en el departamento del Cesar, se encuentra el predio restituido de doña Dianis*. La mujer, que este año cumple 55 años, se presentó a sus tierras en compañía de su esposo y sus cinco hijos, los mismos a quienes en la época de la violencia les tocó huir para salvar sus vidas.

Ahora, son cinco los nuevos integrantes de su familia. Se trata de sus nietos, las personas que impulsan las ganas de seguir delante de esta mujer que recibió un terreno de 14 hectáreas. “Son grandes las ilusiones que tenemos al regresar al terreno de donde salimos hace mucho tiempo. Gracias al Estado nuestra familia empezará de cero para forjar el futuro de nuestros nietos”, señaló doña Dianis*.

La víctima retornó a su predio gracias al compromiso de la Unidad de Restitución de Tierras, que la asesorará en la implementación de un proyecto productivo.

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