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Colombia

La Unidad Indígena del Pueblo Awá – UNIPA, denuncia a través de comunicado público los graves hechos que afectan a los indígenas del Resguardo Indígena Awá de la comunidad de Planadas Piaguambi. Las circunstancias que a continuación se citan son evidencias de las graves afectaciones que afronta el Pueblo Awá, y las distintas vulneraciones colectivas e individuales en materia de Derechos Humanos y Derecho Internacional Humanitario que se registran en el departamento de Nariño. A lo anterior se suman las afectaciones históricas que en el marco del conflicto armado ocurren y socavan los derechos de los pueblos, y que se entienden como un riesgo inminente en contra de las comunidades y la Organización.

Desde la ONIC, a través de la Consejería de Derechos de los Pueblos Indígenas, Derechos Humanos, Derecho Internacional Humanitario y Paz, nos permitimos coadyuvar la solicitud de defensa presentada, las cuales parten de los hechos citados a continuación:

Tras 14 años de espera, la Corte Constitucional de Colombia (CC) ordenó al Ministerio de Agricultura y al Instituto Colombiano de Desarrollo Rural (INCODER) en sentencia dada a conocer el 27 de agosto, delimitar y asignar las tierras que sean necesarias para la creación del resguardo indígena Marimba Tuparro, perteneciente a las etnias Sikuani y Mapayerry, en el oriental departamento de Vichada.

Según la CC, el proceso para constituir el resguardo “ha tomado un tiempo irrazonable al pasar más de 14 años desde su primera solicitud ante el INCODER sin que ni siquiera se haya realizado una visita al territorio ni estudio socioeconómico alguno. Esta omisión por parte de las autoridades estatales ha puesto en riesgo la identidad cultural y étnica de la comunidad”, además de haber “desconocido profundamente su libertad de autodeterminación y gobierno”.

Las comunidades denunciantes mostraron que el extractivismo minero solo les ha traído la pérdida de territorios, la destrucción de las bases de su subsistencia para depender exclusivamente del mercado, el agotamiento de las fuentes de agua –no solo por la sequía sino por el alto consumo de agua por parte de Cerrejón para la explotación minera y hasta ¡para mantener sus campos de golf!.

El pasado 7 de agosto, mientras el país presenciaba la fastuosa ceremonia de posesión por segunda vez del presidente Juan Manuel Santos, en el sur de La Guajira comunidades indígenas wayúu, afrocolombianas y campesinas realizaban las “Jornadas por la Vida la Autonomía y la Permanencia en el Territorio”. Aunque este evento no tuvo la debida difusión mediática, fueron determinantes en la resistencia de esas comunidades al extractivismo minero.

El desarrollo rural en el país también puede analizarse desde diversos frentes como la equidad de género, puesto que el trabajo esencial de la mujer todavía no se ha reconocido del todo.

Así lo afirma Juan Carlos Barrientos, director del Departamento de Desarrollo Rural de la U.N., quien añade que, ante todo, son factores culturales los que hacen que la población femenina no sea, generalmente, la que adquiera las tierras o créditos de las mismas, contrario a la población masculina. 

“Es una desventaja, aún más, cuando en el eje de las familias tiene un rol primordial, mientras el papel del hombre en muchos escenarios todavía es el de proveedor”, señala el académico. 

El Colectivo Mujeres al Derecho y la Asociación de Mujeres Productoras del Campo (ASOMUPROCA), conjunto de entidades colombianas que actúan en las cuestiones de género, ciudadanía, naturaleza y desarrollo, denuncian que Asomuproca ha sufrido, recientemente, reiteradas situaciones de intimidación. Llamadas telefónicas y abordajes hostiles, amenazas de muerte y persecuciones estarían siendo dirigidas a las dirigentes e integrantes de la entidad por personas desconocidas.

La Asociación está compuesta por 75 mujeres víctimas de violencia y desalojo en el Departamento de Magdalena, al norte de Colombia. Según la organización, los recientes hechos estarían causando aflicción, estado de pánico y evidenciando un alto grado de inseguridad, al que se encuentra expuesto el grupo de mujeres, formado en gran parte por adultas con serios problemas de salud.

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