Betancourt explicó que la tesis doctoral nació de su inquietud por comprender las transformaciones sobre el espacio donde creció en Colombia. Además, como parte de su compromiso académico por hacer material fácilmente aprovechable y aterrizado de la reflexión teórica, produjo tres documentales, uno de ellos fue expuesto en laconferencia, el titulado "La maquinaria se friega, pero el territorio queda", realizado con apoyo de la población del TIPNIS en su reciente movilización por la defensa de su territorio.
La tesis doctoral, explicó Betancourt, articula tres estudios de caso, en torno a la Iniciativa para la Integración de la Infraestructura Regional Sudamericana (IIRSA).
La carretera Interoceánica que atraviesa el departamento peruano Madre de Dios, fue concluida hace 5 años y ya se tienen los impactos por la masiva llegada de colonos, la intensificación de la minería y los monocultivos de papaya y otros, que afectan principalmente a los territorios indígenas. Por otra parte, en el Putumayo, Colombia, está en una fase intermedia, con trayectos realizados y otros a medias, que despiertan mucha resistencia popular, al interés transnacional por pozos de petróleo. En ese contexto, el caso del TIPNIS se ubica en el futuro, es un proyecto pendiente, que tiene que ver con el avance de los campesinos cocaleros y el intento de viabilizar recursos como el petróleo.
Con la técnica del montaje que es ampliamente valorada por su capacidad de permitir la enunciación de los protagonistas y enfatizar en el diálogo, las voces de mujeres y hombres del TIPNIS expresan su resistencia a la carretera y el conflicto suscitado con el Estado y otros sectores sociales. El modelo de vida que defienden, en la voz de una dirigenta indica “el pobre es el de la ciudad”, mientras que otros testimonios la corroboran y especialistas como Silvia Rivera y Alcides Vadillo complementan la argumentación, mostrando diferentes aspectos de la implementación del proyecto de infraestructura más grande del mundo.
Según Betancourt, Brasil tiene puesto en la IIRSA una apuesta importante por viabilizar que los productos de su parque industrial tenga salidas expedita a Perú y Chile, el gran desafío es llegar al océano Pacífico, por esta razónl el Banco Nacional de Desarrollo colaboró en un plan de adecuación espacial de tanta magnitud.
En cuanto al discurso de integración, se trata de la reedición del discurso colonial que subordina poblaciones a la hegemonía adecuando el espacio geopolíticamente, se trataría de un “estructural desordenamiento territorial y de la vida (…) a través de técnicas por la extracción más intensiva”, y donde la violencia es una táctica especial. Y de hecho, la contemporánea adecuación de los espacios no sólo es parte de la modernización generalizada, sino que se trata de la más primigenia forma de acumulación de capital, que no es estática y se actualiza expresándose en la lógica de integración/desarrollo.
Ante este escenario, centrar en las prácticas de los movimientos de resistencia y las organizaciones territoriales indígenas es una particular opción para resistirse, no sólo a la carretera, sino al modelo de vida que implanta el extractivismo modificando los espacios de manera permanente.
El año pasado, el Laboratorio de Movimientos Sociales y Territorialidades de la Universidad Federal Fluminense (LEMTO-UFF) y el Movimiento Regional por la Tierra y Territorio vienen desarrollando una Alianza por la tierra, que intenta articular el trabajo sobre conflictos territoriales con una perspectiva que incide en lo inspirador de las experiencias de acceso a la tierra de los campesinos e indígenas en diferentes lugares de Sudamérica.