La institución no gubernamental Ciudadanía trabaja en este rubro en alianza con el proyecto de Opinión Pública de América latina (LAPOP), de la Universidad de Vanderbilt, encargado del proyecto Barómetro de las Américas que cada dos años se aplica en 27 países en el continente. Gracias a ese esfuerzo, los resultados nacionales pueden compararse con los de otros países de la región y ubicarse en el contexto de tendencias o diferencias significativas.
Los resultados de la encuesta, aplicada a más de tres mil personas en municipios urbanos y rurales se percibe, en palabras de los autores, como una “fotografía de 2014 (en la que) Bolivia aparece como una sociedad comprometida con la democracia, aunque con algunos rasgos que sugieren que este compromiso es aún incompleto. Se ve una sociedad que apoya a corto plazo el sistema pero que necesita de algunos valores democráticos esenciales; su punto débil es la tolerancia política. La integridad del sistema dependerá entonces de la ciudadanía en la medida que participa y legitima los valores democráticos.
Carmen Beatriz Ruiz, del equipo del Instituto para el Desarrollo Rural de Sudamérica (IPDRS), estuvo a cargo del comentario en la mencionada presentación. En su exposición Ruiz destacó en primer término el enfoque del estudio, centrado en la percepción y opinión de las y los ciudadanos. Y en segundo lugar la importancia de que el país cuente con una secuencia ininterrumpida de 16 años de análisis sobre la cultura política expresada por la ciudadanía. De este modo, recalcó, se pasa de una foto fija a imágenes en movimiento que muestran nítidamente la construcción democrática en Bolivia desde la perspectiva ciudadana, con sus avances y retrocesos, con su fragilidad pero, sobre todo, con sus esperanzas.