San Julián en el municipio de Florencia, departamento de Caquetá, fue el escenario del primer caso de acceso a tierra en el que son protagonistas tres familias campesinas sin tierra. Ellas se beneficiaron de un programa de reforma agraria promovida por el Consejo Nacional de Estupefacientes como parte de la adjudicación de subsidios de tierra.
El segundo caso se desarrolló en el predio rural El Negro, una comunidad de campesinos agropecuarios del corregimiento de Granada Sincé, que obtuvieron sus tierras de forma colectiva conforme a lo establecido por el artículo 101 de la Ley 160 de 1994. Mediante este proceso 73 familias fueron beneficiadas.
Un terreno de aproximadamente 1600 hectáreas ubicado entre los municipios de Buga y San Pedro a 80 kilómetros de Cali, Valle del Cauca adjudicado por el INCODER a 195 familias campesinas sin tierra y desplazados e reinsertados el 2006 constituye el tercer caso. La ubicación estratégica de las tierras coadyuvan a fomentar la vocación productiva para la caña de azúcar del Predio rural denominado Sandrana-Samaria,
El cuarto caso hace referencia al predio rural Los Andes-Orteguaza, comunidad conformada por familias provenientes de varios municipios de los departamentos de Caquetá y del Putumayo quienes fueron afectadas por el desplazamiento forzado a causa del conflicto armado. El gobierno municipal, en el marco de una política de atención a los desplazados y bajo dirección del INCODER, inicia un proceso de entrega de tierras a campesinos en situación de desplazamiento y reubicación en este predio.
Finalmente, el caso del predio rural El Puerto, situado en la jurisdicción del municipio de Florencia, departamento del Caquetá, donde cincuenta familias fueron beneficiadas, 48 de ellas en situación de desplazamiento, preseleccionadas por el Comité Especial de Desplazados y dos familias de campesinos sin tierra preseleccionadas por un Comité.
Sobre Agrosolidaria Confederación
Agrosolidaria se define como una Comunidad Económica Solidaria del Sector Agroalimentario que aglutina, mediante una estructura confederada a pequeños productores, procesadores, distribuidores y consumidores dentro de la cadena agroalimentaria para apoyarse mutuamente en aspectos como la financiación la producción, la transformación, la distribución y el consumo.
Agrosolidaria ya participó en dos eventos internacionales organizados en el marco del Movimiento Regional por la Tierra, como también de reuniones internas, para afianzar el trabajo de articulación propuesto por esta iniciativa regional.