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La reforma a la Ley de Tierras y Desarrollo Rural, recién aprobada por el Parlamento, modifica el concepto de propiedad y establece cambios a la forma de trabajar el campo.

El artículo 1 de la ley elimina la "tercerización" por considerarla contraria a la paz social en el campo.

Explica que la tercerización es la forma de aprovechamiento de la tierra "mediante el otorgamiento a un tercero del derecho de usufructo sobre ésta" o el mandato de trabajarla, a través de un contrato, con el cual "el propietario de la tierra efectúa su aprovechamiento con la intermediación de un tercero, o lo delega en él".

Esta explicación legal se resume en que la tercerización no es otra cosa que la decisión de un propietario de arrendar sus tierras para que otra persona las trabaje dándole el derecho a aprovechar los frutos de este trabajo y obteniendo el propietario un beneficio por ello.

Eliminar la tercerización en el campo, elimina también el derecho del propietario de disponer de sus bienes como lo desee, concepto contenido en la Carta Magna.

El artículo 115 de la Constitución establece que "se garantiza el derecho de propiedad. Toda persona tiene derecho al uso, goce, disfrute y disposición de sus bienes".

El proyecto de reforma de la Ley de Tierras que se aprobó en primera discusión de la Asamblea Nacional establecía la posibilidad de que un propietario de tierras agrícolas de origen privado solicitara al Instituto Nacional de Tierras el permiso de "tercerizar las tierras de su propiedad", pero en la aprobación final de la segunda discusión se eliminó el artículo.

Principio socialista

La reforma a la legislación agraria introduce el "principio socialista según el cual la tierra es para quien la trabaja" y solicita a los jueces competentes proteger este principio.

Basado en este concepto son sujetos preferenciales de la adjudicación de tierras "los campesinos y campesinas venezolanos y venezolanas que hubieren permanecido por un período ininterrumpido superior a tres (3) años trabajando tierras privadas, bajo alguna forma de tercerización, cuando éstas fueren expropiadas por el Instituto Nacional de Tierras conforme al procedimiento previsto en la presente ley".

Se detalla en el parágrafo quinto del artículo 17 de la ley, que "una vez otorgada la garantía de permanencia a favor del solicitante, con fundamento en el numeral cuarto, cesarán los efectos de las sociedades, contratos o negocios jurídicos celebrados con el legítimo propietario de la tierra privada, el cual perderá todo derecho a los frutos, utilidades o beneficios del trabajo de dicha tierra por parte del beneficiario de la garantía de permanencia".

La disposición transitoria décimo sexta del texto legal determina que "los ocupantes de tierras con vocación agrícola que a la entrada en vigencia de la presente ley, aprovechen dicha tierra mediante cualquier forma de tercerización, deberán notificar de tal circunstancia al Instituto Nacional de Tierras, dentro de los ciento ochenta (180) días siguientes de la publicación de la presente ley en Gaceta Oficial, con la finalidad que el mismo regule o inicie los procedimientos administrativos correspondientes estipulado en la presente ley".

La transferencia de la propiedad agraria también es regulada en el artículo 269, el cual contempla que "los registradores y notarios exigirán las autorizaciones previstas en esta ley, y no podrá protocolizarse, reconocerse o autenticarse por ante notaría u oficina subalterna de registro alguna, sin la debida autorización del Instituto Nacional de Tierras, ningún acto de transferencia de la propiedad o gravamen de tierras con vocación agrícola o bienhechurías fomentadas en dichas tierras, o mediante los cuales se efectúe la constitución de sociedades, celebración de contratos de arrendamiento, comodato (...), que impliquen el aprovechamiento de predios rurales con vocación agrícola de forma indirecta".

 

Foto: Gustavo Bandres

La creación del Parlamento de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), uno de los compromisos ratificados por los presidentes de los órganos legislativos de la región en reciente reunión realizada en Quito, es de vital importancia pues potenciará la integración de los pueblos de América del Sur.

Brasil figura junto a China, Rusia, India y Ucrania entre los mayores productores agrícolas del próximo decenio, según el informe conjunto de la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) y la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) presentado este martes en Roma, informó la agencia AFP.

"Brasil es el productor agrícola con un crecimiento más rápido, con un aumento previsto del 40% de aquí al 2019", sostiene el informe presentado a la prensa por Jacques Diouf, director general de la FAO, y el mexicano Angel Gurría, secretario general de la OCDE.   

El documento apunta a un crecimiento de la producción agrícola mundial más lento durante la próxima década que en los últimos diez años y calcula que los precios medios de los alimentos subirán entre 2010 y 2019, por lo que "persiste la preocupación" por el aumento del número de personas que padecen hambre en el mundo.   

El aumento de la producción agrícola será superior al 20% en Rusia, Ucrania, China e India, estima el documento "Perspectivas agrícolas".   

Para el secretario general de la OCDE, el mexicano Angel Gurría, "el sector agrícola ha mostrado su capacidad de resistencia a los recientes vaivenes de precios y la crisis económica".   

El experto latinoamericano invitó por lo tanto a los gobiernos a poner en marcha "medidas para garantizar que los campesinos cuenten con las herramientas para hacer frente a los riesgos futuros, como contratos de producción, sistemas de seguros y mercados de futuros", dijo.   

La noticia, enviada por AFP, destaca que  el director general de la FAO, Jacques Diouf, advirtió que "el papel de los países en desarrollo en los mercados internacionales crece de forma rápida y condiciona cada vez más al mercado mundial".

"Su papel y contribución a las cuestiones políticas globales es de gran importancia", recalcó.   

Diouf recordó que solo el 2% de la población de los países desarrollados produce la cantidad de alimentos requerida en sus países, mientras que en los países en vías de desarrollo ese porcentaje es del 60 al 80%.    El director general de la FAO instó a la comunidad internacional a establecer un código de conducta que reglamente el sector y coordine conocimientos y actividades en la lucha contra el hambre y la desnutrición en el mundo.

 

 

El Ministerio de Agricultura (Minag) estimó hoy que en los próximos días el Tribunal de Justicia de la Comunidad Andina (CAN) impondría una sanción a Colombia debido a que éste país no ha levantado hasta la fecha las restricciones al ingreso de las exportaciones de arroz peruano a su mercado.

En marzo del año pasado el Instituto Colombiano Agropecuario (ICA) suspendió el otorgamiento de permisos de importación de arroz argumentando riesgos fitosanitarios, afectando las exportaciones peruanas.

Ante dicha situación, Perú pidió a la CAN tomar cartas en el asunto y se inició un procedimiento sumario por desacato del gobierno de Colombia a la sentencia del Tribunal de Justicia que falló en abril del 2005, ante una medida similar adoptada por dicho país.

A mediados de abril del presente año el tribunal falló a favor de Perú en su demanda contra Colombia por el cierre injustificado de su mercado.

"Existen disposiciones de la CAN que deben cumplirse, en ese sentido tenemos muy claro nuestra posición que es la de defender los intereses de los productores nacionales", manifestó el viceministro de Agricultura, Francisco Palomino.

En ese sentido, señaló que el ministerio ha sostenido algunas reuniones con representantes de la CAN pero aún faltan otras más para llegar a buen puerto.

"En este momento, tenemos instalada una comisión técnica compuesta por los productores, Minag y los demás agentes vinculados, los cuales trabajan arduamente para solucionar este problema lo más pronto posible", manifestó.

De acuerdo a los cálculos del Minag, esta restricción originó que Perú dejara de exportar entre junio del 2009 y abril de este año, un volumen de 119 mil toneladas, por un valor aproximado de 65.5 millones de dólares, además de efectos colaterales sobre el empleo y la rentabilidad de los arroceros peruanos.

Los precios de los productos básicos agrícolas han descendido con respecto a sus máximos de dos años atrás, pero no parece que vayan a volver a sus niveles medios de la pasada década, según el informe anual que publican de forma conjunta la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) y la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO).

El informe Perspectivas agrícolas OCDE-FAO 2010-19 sitúa los precios medios del trigo y de los cereales secundarios durante los próximos diez años entre el 15-40 por ciento por encima en términos reales (ajustados a la inflación) de sus niveles medios durante el período 1997-2006. Se prevé que los precios reales de los aceites vegetales sean un 40 por ciento más altos, y entre el 16-45 por ciento los de lácteos.

Las subidas en los precios del ganado en la próxima década serán en general menos marcadas, amortiguadas por los aumentos de productividad, aunque la demanda mundial de carne avanza más rápido que la de otros productos agrícolas a medida que el aumento de la riqueza en algunos sectores de población de los países emergentes lleva a cambios en su hábitos alimentarios.

El crecimiento económico sostenido en los mercados emergentes es un factor importante que apuntala una demanda creciente y precios más altos. La continua expansión de la producción de biocombustibles -a menudo para cumplir los objetivos fijados por los gobiernos- supondrá también una demanda adicional de trigo, cereales secundarios, aceites vegetales y azúcar. El aumento de los costes de producción añade presión alcista a los precios, en particular en los sectores que requieren un uso intensivo de energía.

El aumento de la producción alimentaria cubrirá la demanda futura

El informe apunta a un crecimiento de la producción agrícola mundial más lento durante la próxima década que en los últimos diez años. Sin embargo sigue el ritmo anunciado en estimaciones previas para cubrir el aumento del 70 por ciento en la producción mundial de alimentos requerido para satisfacer la demanda de los niveles de población previstos en 2050. Brasil es con diferencia el productor agrícola con un crecimiento más rápido, con un aumento previsto del 40 por ciento de aquí al 2019. Este aumento también será superior al 20 por ciento en Rusia, Ucrania, China e India.

El informe añade que aunque el mundo produce lo suficiente para alimentar a su población, los recientes aumentos de precios y la crisis económica han contribuido al incremento del hambre y la inseguridad alimentaria. Se estima que hoy en día que cerca de mil millones de personas sufren desnutrición. El informe indica que será necesario aumentar la producción y la productividad agrícolas, al tiempo que un sistema comercial reglamentado y que funcione correctamente será crucial para que se pueda competir de forma equitativa y garantizar que los alimentos pueden llegar desde las zonas con excedentes a aquellas deficitarias.

Los precios de los alimentos al por menor permanecieron inicialmente altos en muchos países, incluso después de que los precios de los productos básicos cayeran tras las subidas de 2007-08. Como fenómeno asociado a este descenso cayó la contribución de los precios alimentarios a la inflación en los países de la OCDE en 2009, pero siguió siendo un factor clave en algunos países emergentes y en desarrollo. Si los precios alimentarios continúan altos de forma sostenida, seguirán afectando negativamente a la seguridad alimentaria, en especial entre la población pobre que destina una parte importante de sus ingresos a comprar alimentos.

Precios volátiles

La volatilidad de los precios representa una grave preocupación para los responsables de las políticas, ya que los recientes vaivenes -déficit/superávits de producción, reservas nutridas o escasas, fluctuaciones de los precios del petróleo y la recesión económica mundial- han perturbado los mercados de productos básicos agrícolas.

Sin embargo, Perspectivas agrícolas señala que mientras la volatilidad de los precios a corto plazo es ahora elevada, no hay evidencias concluyentes sobre su comportamiento a largo plazo para los principales cultivos alimentarios. El grado en que las fluctuaciones de los precios mundiales se transmiten a los mercados domésticos varía mucho de un país a otro, según el informe. La trasmisión de precios depende de la forma en que un país está integrado en el mercado mundial, sus infraestructuras y lo que es a menudo más importante: su política agrícola y comercial.

En la presentación del informe en Roma junto al Director General de la FAO, Jacques Diouf, el Secretario General de la OCDE, Angel Gurría, aseguró que "el sector agrícola ha mostrado su capacidad de resistencia a los recientes vaivenes de precios y la crisis económica. En conjunto, las perspectivas de este año son moderadamente más positivas que en años recientes. Pero en adelante, los gobiernos deben poner en práctica medidas para garantizar que los campesinos cuentan con las herramientas para hacer frente a los riesgos futuros, como contratos de producción, sistemas de seguros y mercados de futuros".

Por su parte, Jacques Diouf advirtió que "el papel de los países en desarrollo en los mercados internacionales crece de forma rápida, y al aumentar su impacto, sus políticas condicionan cada vez más al mercado mundial". "Ello conlleva -añadió- que su papel y contribución a las cuestiones políticas globales es de gran importancia. El debate de las políticas debe realizarse con objetivos globales, y debemos mejorar el marco para estos intercambios de opiniones". Diouf apuntó en este sentido a la reforma en curso del Comité sobre Seguridad Alimentaria Mundial (CFS), que pretende reforzarlo considerablemente y convertirlo en una plataforma global para la convergencia de políticas y la coordinación de conocimientos y actividades en la lucha contra el hambre y la desnutrición en el mundo.