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Primero fueron los subtropicales y ahora pueden venir los ajos, los tomates y los cítricos para zumos. Los agricultores de la provincia miran con mucho recelo las negociaciones que acaban de reactivarse entre la Unión Europea y los cuatro países que forman el Mercosur (Argentina, Uruguay, Paraguay, y Brasil), tras la última cumbre bilateral celebrada en Madrid esta pasada semana, para poner en marcha acuerdos de libre comercio entre estas dos zonas, lo que implicaría la llegada de estos productos a Europa con arancel cero.

Las medidas afectarían también al sector ganadero, «y podrían ser la puntilla para algunos de los cultivos más importantes de nuestra provincia», advierte el técnico de Frutas y Hortalizas de la Asociación de Jóvenes Agricultores (Asaja) en Málaga, Benjamín Faulí. «No estamos en contra del libre comercio, pero sí de unos acuerdos que nos parecen injustos y en los que los grandes perjudicados y olvidados siempre somos los agricultores. Somos la moneda de cambio en todas las negociaciones comerciales», denuncia.

No en vano, los acuerdos de libre comercio firmados en los últimos años con países del norte de África -como Marruecos, Egipto o Israel-, con Chile y Perú, o el más reciente, con Colombia, «nos está haciendo un muy flaco favor al sector agrícola, que se supone que tiene que ser uno de los motores del cambio de modelo productivo para salir de la crisis», manifiesta Faulí. Las negociaciones con los países del Mercosur acaban de retomarse, después de que en 2004 quedaran suspendidas tras las presiones del sector agrícola.

El pacto por el cual podrían llegar a Europa hasta 15.000 toneladas de ajos a arancel cero y millones de kilos de tomates y cítricos para zumos «puede ser cuestión de días o de meses, todo depende de la voluntad de los políticos por defender el campo español», apostilla el técnico de Asaja. A su juicio, uno de los cultivos más perjudicados en la provincia sería la cosecha de 6.500 toneladas de ajos de la comarca de Antequera, que genera unos 4,5 millones de euros anuales de facturación, en 700 hectáreas. Los tomates de la Axarquía y, sobre todo, los cítricos del Valle del Guadalhorce también podrían verse muy afectados por la competencia desleal de países como Brasil, que producen al año entre 11 y 12 millones de toneladas, el doble que España.

Actualmente, los cítricos para zumos llegan con un arancel que oscila entre el 12,2% y el 15,2% en función del porcentaje de azúcar de la fruta. Si se alcanza el acuerdo de libre comercio, estos impuestos desaparecerían por completo. El pasado año, los cuatro países del Mercosur vendieron productos agrícolas en la Unión Europea por valor de 18.290 millones de euros, frente a los apenas 904 millones de euros que comercializó el Viejo Continente en los cuatro territorios del continente sudamericano.

Ganadería

Los efectos en el sector ganadero de la provincia también serían «muy dañinos», a juicio de Benjamín Faulí. Así, el cerdo de la comarca de Antequera o el bovino también sufrirían un retroceso muy importante. En el caso del cerdo, de momento las importaciones procedentes de países como Brasil están bloqueadas por un brote de fiebre aftosa en aquel país. «Pero si se soluciona y se abre el mercado, los ganaderos de aquí no tendrán nada que hacer, porque aquí el kilo cuesta 1,2 euros, mientras que allí se produce por 77 céntimos», revela el técnico de Asaja.

En el caso del ganado bovino, los costes de producción en Brasil son hasta un 40% más bajos por cada kilo que en Málaga, donde las 2.400 toneladas de carne se venden a 3,4 euros el kilo en origen. «Esperamos que los políticos estén a la altura y sepan proteger al sector agrícola», concluye Faulí.

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